Carta desde Seúl

Queridas amiguitas:

En Corea, el medio de transporte más eficaz es el autobús. También el más suicida, porque los choferes arrean que da gusto. Lo cierto es que hay múltiples conexiones entre localidades y prácticamente puedes llegar a donde desees, a veces dando varios saltos.

En autobús es como llegamos al pequeño pueblo de Sinnam y tuvimos la oportunidad de conocer algo del mundo rural coreano. Este área, además de ser rural, es un área bastante militarizada, puesto que está relativamente cerca de la “zona desmilitarizada”, que viene a ser el territorio que divide a la nación coreana en dos Estados con distinto sistema político. Como en la zona desmilitarizada no hay militares, están todos justo al lado de dicha zona. Total, que el área de Sinnam está llena de cuarteles y uno no debe extrañarse al ver todo el rato “jeeps” y camiones de aquí para allá.

Nos acogía Aaron. En Corea ya sabéis a lo que se dedica, y en Estados Unidos vivía en el estado de Pensilvania en un pequeño condado habitado por 6000 personas, así que estaba bien contento viviendo en una zona similar. Aaron es de los anfitriones más interesantes que hemos tenido. Para pagar sus estudios se metió al ejército profesional y le ordenaron acudir con su unidad a Irak. El se presentó en el cuartel y su sargento le echó la bronca por presentarse, porque la siguiente semana tenía exámenes finales de la universidad. Claro, a Aaron no le hacía mucha gracia ir a Irak, pero se empezó a comer la cabeza pensando en la posibilidad de que el sargento estuviese patinando, porque no había ninguna orden que dijese lo contrario. El sargento le decía que se fuese, el decía que no podía desobedecer ninguna orden, porque no sabía si prefería acabar en Irak o en una prisión militar, total que al final convenció al sargento para que le firmase la orden para no ir a Irak (además su unidad era la que estaba destinada a sustituir a los tristemente célebres torturadores de Abu Graib) y se salvó del marrón in extremis.

Algunas os preguntaréis que por qué el chico se quería salvar de ir a Irak si estaba en el ejército. Bueno, en realidad el estaba en la reserva, no es exactamente lo mismo. Os lo explicaría, pero carezco del vocabulario técnico necesario y no quiero meter la pata. Lo que pasa con la reserva es como su nombre indica, que al final hay que tirar de las reservas cuando hace falta y en EEUU con su política de “me invento armas y luego te invado y Ansar me sigue” al final manda todo lo que tiene.

El tema militar nos dio para muchas conversaciones interesantes porque el padre de Aaron estuvo en la guerra de Vietnam y tenía estrés postraumatico. Claro, nosotros nos preguntábamos, si su padre está con ese problema, quien le manda seguir sus pasos. El nos dice que fue un error de juventud que no volvería a repetir, ya que lo vio como una manera de ganar dinero rápido. De todas formas, el tema le interesaba y era todo un experto en la II Guerra Mundial, a mi me regaló un libro sobre el desembarco de Normandía que ya me estoy terminando en estos momentos.

La zona de Sinnam en la provincia de Gangwon-do es una de las menos densamente pobladas de Corea. Se dedica básicamente al cultivo de arroz y a la agricultura en general, además de tener una actividad de pequeño comercio inaudita para la escasa densidad de población que tiene. El motivo de esto no es otro que el de las numerosas bases militares que hay en la zona, ya que los militares tienen que hacer sus compras, comer, cortarse el pelo o lo que sea.

Nuestra actividad allí se centró en llevar una vida contemplativa. Aaron se iba a la escuela todas las mañanas y nosotros nos quedábamos leyendo en casa. Luego íbamos en el autobús local al núcleo urbano de Sinnam (nosotros estábamos en medio del campo) y nos encontrábamos con Aaron, para comer algo por ahí.

En lo gastronómico, varias novedades. La primera, los fideos fríos. Hacen una especie de “soba” como los japoneses sólo que la ponen fría con vinagre y azucar. Curioso. La segunda, el momento que todos estabais esperando. Sí, comimos la célebre “boshintang”, que no es otra cosa que sopa con carne de perro. Con esto me he ganado, me temo, el carnet de carnaca (un saludo al FLA) para siempre. ¿Qué que tal? Pues nada, tanta polémica y al final todo sabe a un estofado de carne sosa. Es algo que se come sin notar demasiado el sabor a nada, sin más. Es mejor la sopa y las tapas que ponen que la propia carne en sí misma. Aurora decía que olía a perro sucio, pero también dice que los riñones saben a pis y creo que nunca ha bebido pis, así que me temo que la imagen mental que se creó del tema perro le hizo una jugarreta sensorial. No creo que lo tome otra vez salvo que me inviten porque no era nada del otro mundo. Los coreanos dicen que cuanto más sopa de perro tomes, más potencia sexual tendrás. Así que quien sabe, igual volvemos a casa con sobrinitos para Miguelito, gracias a alguna lassie coreana.

En Sinnam estuvimos bastante bien porque creo que es donde mejor saboreamos la vida en Corea, y no lo digo por el boshintang. Estábamos en un valle precioso al que bautizamos como el valle de la cabra. Todo se debe a que una mañana hicimos una pequeña excursión a una tienda para comprar algo de comida. Para llegar ahí teníamos que ascender por un sendero. Resulta que el sendero daba a la propiedad de un granjero y el granjero tenía, haciendo funciones de perro guardián, a una cabra. Ustedes dirán que no, que simplemente la cabra estaba ahí atada y no tenía nada que ver con funciones perrunas. Pero la cabra estaba claramente vigilando la entrada del sendero. Según llegamos, vino corriendo hacia nosotros balando y mirándonos con rostro criminal. Si hubiese sido un perro habría hecho lo mismo, sólo que ladrando. Por suerte una cuerda la impedía llegar mucho más lejos. Pero no hacía más que beee, beee, beee y mirarnos mal, encima era bizca la tía. La bautizamos como la cabra Lucera (original, lo sé) y en su honor decidimos bautizar al valle como el valle de la cabra. Nos gustaría jugar por una vez y sin que sirva de precedente el papel de conquistadores castellanos y que el valle en adelante se llamase así y apareciese así en los mapas, como Valle de la Cabra. Igual que hay un río llamado Colorado y unas ciudades llamadas El Paso o Florida, no se por qué no se iba a llamar este valle “Valle de la Cabra” o sencillamente toda la provincia pasar a llamarse “La Cabra”.

Mucha gente del pueblo al vernos rondando por ahí se acercaba a hablar con nosotros y a decir “nice to meet you”, que es su frase favorita en inglés. A todos les decimos “hola hola” y así se queda la cosa. Alguno es capaz de contarte cosas, especialmente de fútbol. Este fue el caso de un militar admirador de Fernando Torres. Y de un chaval al que llamaban todos “Potato” que no sólo era seguidor del Atlético de Madrid, sino que me relató su admiración por el Kun Agüero y se mostró enormemente feliz por habernos clasificado este año a la Liga de Campeones. Este chaval estará para siempre en mi corazón porque es el mejor que he conocido en todo el viaje. Es que a uno le jode que le digan en todas partes el consabido “Real Madrid, Raul…” .

Después de comer, solíamos irnos a la única multinacional del pueblo, el “Family Mart”, que es un comercio del tipo “Seven Eleven”, con un poco de todo y un mucho de nada. En Corea lo divertido de estas cadenas es que sirven de terracitas. Entras al local, te compras una cerveza o un refresco y tienen mesitas fuera para que lo tomes ahí. Y nosotros, pensando en toda la gente que estará en Madrid en las terrazas, teníamos que hacer eso aunque fuese en una multinacional. Allí comentábamos con Aaron las costumbres coreanas. Aaron decía que le encantaba la zona, pero que no podía lidiar más con el sistema educativo coreano porque los chavales están muy robotizados. Además estaba cansado de los mitos que se crean los coreanos. Uno es el ya comentado de la potencia sexual de la carne de perro. Otro es que si comes mucho kimchi, tu salud será de hierro. Viendo mi estómago ultimamente, lo dudo. Pero el mejor de todos es la teoría de la “muerte por ventilador”. Los coreanos piensan que si duermes con un ventilador encendido, morirás. El motivo de esto es que según cuentan el ventilador al remover todo el aire acaba consumiendo el oxígeno y es sabido que sin oxígeno no se puede vivir. Lo curioso del tema es que cuando hay olas de calor y muere gente debido a ello, todos piensan que es que han usado el ventilador ,“algo habrán hecho”.

Una costumbre coreana que tenía loco a Aaron es la obsesión por el juego de ordenador “Starcraft”. Es tal la obsesión que incluso en las escuelas organizan torneos de este videojuego, que dicho sea de paso es un videojuego de hace diez años sin actualizaciones ni nada por el estilo. Pero bueno, el ajedrez es más antiguo y la gente juega, y el go mucho más.

Los últimos días estuvo con nosotros en la casa de Aaron una chica llamada Sonia que está viajando por toda Corea buscando los mejores sitios para escalar para hacer un libro al respecto. Nos parecía muy interesante su búsqueda, en el fondo los viajeros que más admiramos son los que viajan buscando cosas, rollo explorador.

Os comenté la semana pasada que seguramente no haríamos más autostop. Bueno, pues mal hecho, porque volvimos a las andadas. Nos despedimos de Aaron y Sonia y salimos hacia Seúl a dedo. Los motivos de esto son esencialmente dos. El primero es que justo al lado de la casa de Aaron estaba la carretera que iba directa hacia Seúl y estábamos sólo a 136 kilómetros de la capital, así que era muy tentador. El segundo es que llovía a cántaros y en tales condiciones no se nos ocurría nada más inseguro que viajar en autobús, dado el grado de temeridad de los conductores.

Con la lluvia torrencial salimos y encontramos un coche que nos llevó directamente todo el camino. Un tipo de pocas palabras. Le preguntamos su nombre y ni nos contestó. A mi me gusta imaginar que era un espía coreano en misión especial y por eso no nos desvelaba su identidad. Salía del cuartel en Sinnam hacia Seúl a hablar con el Estado Mayor para transmitir una importante información acerca de una trama dirigida por un grupo secreto en el seno del ejército llamado “Colectivo Juche” partidario de la unión con Corea del Norte y la proclamación del juche como ideología de toda la nación y el amor total hacia el gran líder. En su labor de contraespionaje, vestido de paisano, en medio del diluvio se encuentra a dos viajeros desvalidos. Les mete en el coche y descubre con horror que uno de ellos lleva simbología antisistema prendida de su mochila… ¡quizá es un agente extranjero al servicio del lider Kim! ¡Mejor mantener silencio!. Total, que sólo nos dijo tres palabras al final del viaje para desearnos buena suerte. A mi me sabe muy mal cuando no hablamos mucho con el conductor, porque siento que no les aporto nada ni siquiera un poco de entretenimiento en un viaje que harían solos de no ser por nosotros, pero si no quieren hablar, tampoco hay que forzar, además con los idiomas la cosa está dificil.

Empapados pese a contar con chubasquero y paraguas nos metimos en el Metro y llegamos a casa de nuestros nuevos anfitriones, Nathan y Rachel, una pareja estadounidense que dentro de varios meses comenzará su propia vuelta al mundo.

Lo de la temporada de lluvias es de traca, porque tenía que haber acabado hace más de una semana. Pero claro, durante la propia temporada no llovió demasiado y ahora está lloviendo todo el rato. En Seúl de todas formas, como sabéis no estamos haciendo turismo, pero teníamos que hacer varias gestiones y eso es lo que nos mantiene ocupados.

Una de las cosas que hemos hecho es visitar el barrio de Itaewo, que es el llamado “barrio extranjero”. Nosotros pensábamos que sería un barrio lleno de yankis e ingleses. Los hay. Pero hay de todo, indios, pakistaníes, africanos, chinos, rusos… muy interesante zona de la ciudad. Allí hemos buscado nuevos libros que leer y me he comprado unas impresionantes bambas de marca “Tommy Atkins”, una clara copia de Tommy Hilfiger con pinta de Adidas pero con más rayas en el lateral… por supuesto, made in Korea y vendido en una tienda de chinos. Las tiendas de chinos son la sensación, cuando preguntas por el precio de algo te meten por unos pasadizos para acabar en un sótano lleno de zapatillas de marcas raras, tipo Buma (en plan Puma), Kanguroo (esta no se que imita), The North Race (North Face) etc. En fin, divertidísimo. Estos por lo menos venden a precio decente, aunque todo lo que tienen es horrible. Pero una chica nos intentó vender unas Reebok claramente falsas a 100.000 wones (10.000 pesetas, 60 euros) diciéndonos que era la gran oportunidad de nuestra vida. No sólo eran falsas, sino que eran del año de la tana, de estas con cámara de aire enorme… en fin, increíble.

Para entretenernos, algo que hacemos es visitar los supermercados. A parte de emocionarnos por todas las cosas distintas que se pueden encontrar, lo que nos gusta es que está lleno de sitios de degustación. Así que la cena de hoy nos la hemos organizado así, plantándonos en el supermercado y comiendo un pincho de esto, un pincho de aquello, un poco de hamburguesa, salchicha, tofu… y de beber un vaso de Coronita y otro de vino argentino. Para culminar, granizado de naranja. Si amigos, así funciona un supermercado coreano. Los mejores, los niños. Todo el mundo se acerca con disimulo, con cara de “bueno, en realidad yo NO llevo una hora comiendo pinchitos gratis, sólo quiero probar esto porque estoy verdaderamente interesado” (mentira, pero lo hacen los coreanos y nosotros). Pero los chiquillos, se lanzan con todo descaro y algunos se ponen to gordos, se comen cinco o seis pinchos de lo mismo y no se cortan un pelo.

Con esta carta, doy por finalizada la primera etapa de nuestro viaje. Aunque nuestro lema era “Madrid – Tokio – Madrid”, creo que Seul va a ser un punto de inflexión.

———

Este es un mensaje para Chicho: Chicho, ponte en contacto con tus amistades y conocidos en Madrid. La gente me escribe y me pregunta si se algo de ti, y que yo sea el que más sabe de ti en los últimos cinco meses, estando en Seúl…. tiene delito. Te echan de menos. Y mándame cositas al email, carámbanos.

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~ por Antonio en julio 20, 2008.

6 comentarios to “Carta desde Seúl”

  1. Hoy hemos estado en el Asador Donostiarra. Han pedido carne a la piedra y Javier hijo ha intentado, inutilmente, acabársela en tu honor, pero no le ha sido posible. Es de los que te lee aunque no ponga mensajes. Durante todo el año que viene va a vivir en Pekín, así que a lo mejor puedes visitarle, cambiarías de profesión de anfitrión porque va a trabajar en la agencia efe. Ayer nos acordamos de ti en la fiesta.
    Luis Guillermo sigue sin salir,

  2. Bueno sobre la reserva, ya lo explico yo si eso que ultimamente llevo el tema dominado. La principal razón de la existencia de reservas es el coste del propio ejercito pero eso lo explico luego.
    Existen dos grandes modelos de reserva, el francobelga y el anglosajon. En el francobelga, son civiles que se integran en unidades militares, es decir si yo soy cocinero, cocino dentro del ejercito, si yo soy arquitecto, hago planos; si soy segurata me ponen de gorila … etc, etc. Es decir van a realizar un trabajo de civiles aunque esten dentro del ejercito. Esto es porque lo caro para un ejercito son los pistolos o rambillos. Es absurdo entrenar a un fontanero a dar barrigazos y a disparar cuando su trabajo va a ser la fontanería, supongo que aún así les daran unas nociones minimas, pero basicamente es eso. Es igual de absurdo entrenar a un rambillo si lo vas a destinar a ir al frente en tareas de fontanería, duplicas costes y tuberías tocara una o ninguna.
    El modelo anglosajon (los israelies creo que también tienen algo asi) sería en la SGM la British Home Guard y en USA me imagino que Aaron estaría dentro de la National Guard (si, los que salen en el GTA cuando tienes 5 estrellas) y viene a ser que tu estas dentro del ejercito pero no eres una tropa de primera linea, te dan una mayor formación militar porque el riesgo de meterte en un fregao es mayor y ejercen funciones “de rambillo pero menos” es decir, vigilancia, reconocimiento, patrullaje, dentro de las bases, en el extranjero … (lo cual en Irak es un putadon, vaya) no se dedican a asaltos y similares propiamente dichos, y es frecuente que puedan hacer de estas en misiones en el extranjero.
    Si bien tienen otra función, que es la de ejercer como ejercito dentro de su propio país, esto no lo tengo muy claro si es porque no se fian de ejercitos muy grandes y poderosos que puedan meter mano en política o por algo moral, como que sea un ejercito de ciudadanos los que se dediquen a reprimir a otros ciudadanos.
    Y luego la reserva de si la cosa se pone chunga te comes el marrón si o si, es decir tras pasar por el ejercito o instituciones similares durante los 10 años siguientes (o lo que sea, según la legislación) en caso de guerra te pueden llamar y a cumplir. Esto hoy en día es raro, porque guerras entre paises grandes no hay, sin embargo pequeños conflictos por todo el mundo hay más que nunca que son los que se comen l@s tropas profesionales USMC, bripac en españa … principalmente apoyadas por otras unidades (logistica, administración …)

    En el caso de USA pasar por el ejercito es bastante comun, te pagan la universidad (alli privada y muy cara) por servir creo que eran 5 años o algo asi. Estuve hablando hace tiempo con un ex Lt. estadounidense y te dice que en USA (al igual que en españa creo yo) la mayoría de la gente que se mete al ejercito lo hace, por adquirir formación, por ir a la universidad, por tener un trabajo y no pasar crack, conseguir nacionalidad y similares …
    Y dice que fans de bush seran un 20% más otro 10% o 20% que lo hace por tradición, orque le gusta ese trabajo …
    Asi que tu amigo Aaron tiene una flor en el culo porque el marron era gordo.
    Bueno espero que haya servido de algo y ya dejo la chapa.

    Un abrazo pareja

  3. Maria Luisa, la comida por el mundo es excelente, pero en la medida de lo posible, por favor omitid comentarios acerca de chuletones, carnes a la piedra y similares.

    Superpaguers, gran explicacion, como siempre.

    Saludos a todas

  4. Entonces del solomillo al foie que me voy a comer mañana regado con abundante vino de la ribera del duero no te comento nada, no?

    Un saludo figura.

  5. Licenciado, ya me acordare de vosotros, ya…

    Por cierto, es que te has casado?

  6. […] Carta desde Seúl […]

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