¡Pero si allí no hay nada que ver!

(en la imagen, Tony Wheeler, creador de las guías Lonely Planet, dando de comer a los viajeros)

Desde que salimos de casa hace más de cuatro meses nos hemos encontrado con otras personas que iban viajando. Muchas veces eran gente que en esos momentos estaba en ruta, otras veces nuestros anfitriones.

Cuando estás viajando y encuentras otras personas que han viajado anteriormente o que lo hacen a la vez que tú, el tema de conversación es obvio. Salen las palabras acerca de por donde has estado, primero. Después, acerca de a donde vas. Y ahí es cuando nos cansamos de escuchar lo mismo “¡No vayas allí, que no hay nada que ver!”.

Es la frase más recurrente y absurda durante el viaje. “Tienes que ir aquí y no allí”. ¿Por qué? Suele ser porque en dicho sitio hay muchos monumentos y en el otro no.

Existen muchas polémicas y debates acerca de si se es turista o viajero. Yo creo que es un debate que no tiene sentido. Antes del viaje, en alguno de los escritos que hice, ponía mi opinión al respecto. Esa opinión en parte la mantengo y en parte no. Creo que hay que avanzar hacia otras clasificaciones. Desde mi punto de vista, hay varios tipos de viajeros:

1.Viajeros de resort: Estos son los más inteligentes. Son los que se gastan la mitad de sus ahorros en irse a un resort en el Caribe con pulserita y no salir de la habitación. Yo creo que si te vas al Sabeco, te compras la mitad de la bodega y todos los precocinados, te encierras en casa una semana con aire acondicionado, lo pasas mejor y además es más barato. De hecho es mi próximo proyecto de viaje.
2.Viajeros de museo y monumento: Da igual si van en tour organizado o no. Lo que les interesa es ver monumentos y museos.
3.Viajeros sociales: Lo que les interesa es ver como transcurre la vida en los sitios a donde van
4.Viajeros por narices: Los que viajan por trabajo y demás

¿Cuáles son los mejores? Ninguno. Que cada uno haga lo que quiera. Por nuestra parte, nos clasificamos en el grupo 3. Pero la mayoría de la gente que nos encontramos, vayan con Pulmantour o con la Lonely Planet, van en el 2. Para mí no hay más debate de si se es turista o viajero. El debate es acerca de que intereses tienes cuando te desplazas por distintos territorios. A mi me da igual que uno se clasifique como viajero, pero sólo ve monumentos. Si viajero es una categoría sólo para los mejores, sólo para los escogidos, pues yo soy turista. Pero me interesa lo social, no lo monumental.

No me entra en la cabeza la manía de los monumentos. Creo que tienes que ir a visitar monumentos si verdaderamente te interesa. Si te interesa el arte, pues ve a visitar todos los museos. Lo que me fastidia es que parece que es obligatorio. Nos hemos encontrado a gente CON LA GUÍA LONELY PLANET SUBRAYADA Y ESTUDIADA, como si fueran los apuntes de la facultad. Y gente con LISTAS poniendo “tic” o tachando los sitios donde ha estado. No se, ¿de verdad es interesante eso?. Para mi es un sufrimiento. Tener que ir por obligación a los sitios que marca la biblia, como si al no hacerlo te fueran a llamar turista y no viajero.

Lo positivo del viaje es poder acercarte a las cosas que te interesan. Por eso, a mi me interesa la vida en distintas partes y eso es lo que hago. Con pasear por la calle y comer la comida típica, preguntar tres o cuatro cosas y tal, ya tienes mucho hecho. Si te interesa el arte contemporáneo y odias el arte clásico, pues no vayas al Prado. Y si el arte contemporáneo te parece una tomadura de pelo, no te gastes el dinero en el museo Thyssen sólo porque lo dice la guía. Si te interesa probar todas las cervezas del mundo, pues tienes tabernas en casi todas partes. Tienes que hacer lo que te guste, lo que no te guste no lo hagas, que nadie te obligue, que no haya presión social. Viaja como te de la gana. Es el único consejo que yo tengo para alguno que me ha preguntado, viaja como te de la gana. Los foros de viajes están llenos de sabios que te dicen muchos datos de lo que es obligatorio, a mi alguna vez me mandan mensajes privados y sólo acierto a decir, que si vas a Francia (por ejemplo) te limites a pulular por ahí, descubrir por tu cuenta, vivir a pie de calle y hacer lo que te interesa. Y si lo que te interesa es dormir siestas de tres horas en Francia, pues eres el mejor.

El problema es la industria del turismo. Hay muchos intereses en el turismo y eso es lo que hace que la gente haga cosas que realmente yo no se si las disfrutan demasiado. Los hay que sí, los hay que disfrutan ver todos los monumentos entonces a esa gente yo le hago la ola. Pero los hay que les ves y van sufriendo. Nos hemos encontrado a gente que parecía que les obligaban a visitar esto o lo otro.

Por un lado, están los gobiernos, que quieren recaudar. A alguien se le ha ocurrido que el turismo es bueno para los municipios. A partir de ahí, el caos. Tengo “arrels” en un municipio que ha caído en toda la trama. Denia, en la provincia de Alicante. Los políticos se empeñaron en explotar el tema del turismo. ¿Qué ha traído todo el tinglado? Un municipio que sólo sobrevive económicamente tres meses al año. La gente del pueblo en general sólo se puede emplear en hostelería y luego a emigrar a Valencia o Alicante. En verano el pueblo está lleno hasta arriba y la mayoría de gente son madrileños gilipollas a los que habría que tirar por el salto del Mena con una roca atada al tobillo. La lengua se pierde, sólo la hablan los “paletos” que acaban siendo la risa de los demás. La lengua no da dinero. Los medios de vida tradicional, totalmente perdidos. El campo, destruido o abandonado. Ten naranjas en Dénia, a ver qué haces con ellas. No hay donde colocarlas, por lo que no queda más remedio que vender. Luego vienen las recalificaciones. Constructor unta a técnicos o a concejales y a construir aquí y allí. ¿A quien beneficia esto? A la gente corriente del pueblo no le beneficia porque su vida sigue igual, sólo hay trabajos esporádicos en hostelería y si no te gusta, emigras. Pero luego si ves las nuevas casas que se compran en La Sella algunos trabajadores del ayuntamiento, ya empiezas a ver que 2 + 2 son cuatro y el turismo sí que beneficia a alguien. En Dénia me se de más de dos que han untado o han sido untados y todo por el negocio del turismo. “Sol y playa”. Aunque suene mal, me alegro de la crisis de la construcción, a ver si paran de poner armatostes durante varios años.

Me viene otro ejemplo. Laredo, Cantabria. Nuevo puerto deportivo, todos con la excusa de “ya verás lo bien que va a venir esto económicamente”. Claro, va a venir bien económicamente a tres o cuatro, va a venir bien a los jeltzales que se mueven desde Vizcaya a pasar el verano, va a venir bien a tres tontainas, el resto se han creído que va a venir bien porque poderoso caballero es don dinero (aunque luego no vas a ver ni un céntimo más) y a cargarnos todo. Puerto Deportivo, turismo para los pijos. Amén.

Esta diatriba no corresponde a ningún caos. Corresponde a “lo que hay que ver” o “lo que no hay que ver” y quien dicta esto. Tu estás en Madrid y te empiezan a llegar folletos de pisos aquí y allá. Urbanización Cala Paraíso. La publicidad es el arma de seducción del capitalismo, despierta todos nuestros deseos, y en el curro todos van a la playa. ¿Es qué tu vas a ser menos que ellos?. Tenías una hipoteca, ya tienes dos. Esto es uno de los ejemplos de “lo que hay que ver”. Gana el concejal, gana el constructor, gana la agencia y tu picas porque eres idiota.

En el viaje monumental hay parte de eso, pero más desarrollado, porque el tema playa es básico, es lo más básico y tonto que hay en la tierra. Ojalá un pueblo como Dénia y una comarca como la Marina Alta no hubiesen sido malditos con la playa y se hubiesen ido a construir a otra parte. Pero en el viaje monumental la cosa está más desarrollada, porque despierta otro tipo de instintos. “Yo he estado en más sitios que tú”. Hay mucho marketing de por medio y muchos intereses creados en torno a distintas ciudades. Las películas hacen su parte, luego viene la industria y lo explota, los concejales de turismo ponen la mano y disfrutan del espectáculo. Por ejemplo, hay una ciudad que por más que voy me parece una gran mentira, es París. La Torre Eiffel, el amor, la bohemia… puede que fuera así. Pero ahora sólo hay hordas de turistas, precios infladísimos, gente snob y tontos del culo. Y las calles del extrarradio arden porque está todo fuera de control, pero eso no sale en películas de Hollywood y no vende.

Otra ciudad con la que pasa eso es Barcelona. No hago más que encontrarme a gente que están flipadísimos con Barcelona. Que yo no te digo que Barcelona no sea una ciudad bonita, ¡es preciosa!. Estéticamente está mucho mejor conservada que Madrid y tiene algunas muestras de arquitectura que no hay en otras partes. Pero luego todos los progres de Europa y del mundo están que no cagan con la ciudad. Tengo una intuición que no puedo comprobar ahora. Muchas veces los que estamos formados o formándonos en el materialismo dialéctico partimos de una intuición, luego hay que comprobar los datos. Pero a mi me gustaría saber la inversión en turismo que se ha hecho en Barcelona y Madrid en los últimos 25 años, compararla con el número de habitantes para ver cuál es la proporción y ver quien gasta más. Igual tengo que morderme la lengua… pero volvemos a lo mismo. Me hago mucho marketing, sobreexploto los cuatro monumentos que tengo y hago publicidad aquí y allá. Entonces que pasa, pasa que no eres nadie si no has ido a Barcelona. Luego con todos los gafapasta puedes fardar y decir “¿Pero es qué no has ido a Barcelona? CO-MO-ES-PO-SI-BLE”. Al final todos muerden el anzuelo.

(por supuesto hay cosas chulas y buena gente en París y Barcelona)

A mi todos estos me caen mal. A mi sólo me caen bien o los que cuando viajan no hacen nada más que desplazarse y descubrir cosas por su cuenta, o la gente que no viaja.

La guía Lonely Planet participa mucho en este tinglado porque ha sacado de la escena a los touroperadores y es ahora la biblia de lo que hay que ver. Hay cantidad de sitios que te dice “no vale la pena parar ahí, no hay nada que ver”. La guía empezó para el viajero independiente con bajo presupuesto, pero vieron que el dinero va por otro lado. Si quieres encontrar hoteles con comodidades, comprate la Lonely Planet. Si vas ajustado de presupuesto eso ya es otra cosa. Me imagino que los autores de Lonely Planet conocen mejor los hotelacos porque es a los que van.

Eso de que “no hay nada que ver” lo dice, por ejemplo, de Novosibirsk. A lo mejor no hay monumentos, pero nosotros conocimos allí a un chico kazajo que era una gran persona y que nos llevó aquí y allá y por eso Novosibirsk estará siempre en nuestros mejores recuerdos, por encima de Moscú o de Ekaterinburg (en Moscú algo hay que ver, pero en Ekaterinburg no tanto y la ponen por las nubes). Lo mismo pasa con Fukui, en Japón, y con tantos otros sitios. Y, ¿sabéis qué? Casi mejor. Ojalá que Madrid no estuviese en ninguna guía turística y sólo viniese la gente que quisiera saber realmente que se cuece por Madrid. Ojalá no hubiese guías turísticas, ni concejalías de turismo, ni diplomaturas de turismo, ni se dejase ni un sólo céntimo de dinero público en promoción del turismo en ninguna parte. El turismo es la perdición.

En ninguna parte hay nada que ver. O lo hay en todas. En todas partes es lo mismo. Lo que hay que ver es lo que se mueve por la calle. Nosotros hemos llegado a un punto que no es ni mejor ni peor que el de otras personas (probablemente sea peor, si hay que decantarse por algo). Estamos a lo que salga. Lo fundamental es desplazarse, da igual que sea por Corea o por Castilla. Tu muévete del punto A al punto B y si hay algo que ver, lo verás, y si no, tendrás experiencias, conocerás gente. Esta gente está en todas partes porque el mundo según parece está lleno de gente. Es la gente lo que da sentido al viaje, la gente viva y no la que está reflejada en estatuas.

Esta diatriba caótica y cascarrabias va dedicada a un lumpen, a Jack Kerouac, porque me da la gana.

(y ahora voy a seguir haciendo nada en Corea, porque hace mucho calor en la calle y a mi nadie me gobierna)

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~ por Antonio en julio 9, 2008.

9 comentarios to “¡Pero si allí no hay nada que ver!”

  1. Que tempoco pasa nada si vas a Burgos y entras a ver la catedral.
    Hoy estás un tanto rebotado.

  2. ¿por qué Keoruac es un lumpen?

  3. Yo tengo que contestarte Antonio y contarte mis viajes (que no son ni en comparación como el vuestro).
    Tengo una deformación profesional desde que comencé la carrera y es la Arquitectura, y no sé si lo que yo quiero ver viene en una Lonely o no, pero yo NECESITO (y con mayusculas) ver muchas cosas cuando voy a un sitio. Me explico. No puedo ir a Praga y no ver el edifio bailón de Ghery, sería algo que no me cabe el la cabeza, o ir a Japón y no ver absolutamente todo lo que pueda de SANAA (arquitectos nipones fruto de mi adoración personal), eso en mi religión se llama PECADO MORTAL. Puede ser incomprensible, pero después de 7 años estudiando arquitectura (y los que me quedan…), dibujandola, copiandola, no puedo pasar sin verla.

    Cuando llegué a Firenze, hace 3 años, casi tengo el sindrome de Stendal al ver la cúpula del Duomo. De hecho, un japo se estuvo riendo de mi toda la visita…no dejaba de hacer ruidos orgásmicos.
    No puedo visitar París sin ver el Pompidou o el museo D’Orsay….

    Pero mi visión creo que queda clara, llevo tanto tiempo estudiandolo que no es la misma intención que yo tengo a la que tiene otro caminate.

    En segundo y tercero de carrera estuve en Lodres y Barcelona respectivamente, y en contra de lo que la gente se cree de los viajes de la facultad, estuvimos una semana pateandonos lugares inóspitos en ambas ciudades. He visto unos edificios de vivienda colectiva en un barrio perdido de Londres pero no he visto la torre de Londres. He estado en una biblioteca restaurada por Gaudí donde había un loco que le daba vueltas al edificio mirandose los zapatos y en el tiempo que estuvimos ahí dió cuatro vueltas….Pero también he flipado con el Caixa Forum de Bcn…

    Pues eso, que entiendo totalmente los viajes sociales, de hecho envidio que podais hacerlos, pero yo tengo un defecto y es que me encanta ver arquitectura y por extensión todo arte relacionado…

    Besitos. Cuidaros!
    Paty

  4. Creo que me he extendido bastante pero también quiero dejar claro, que las poblaciones con arquitectura vernácula son también ARQUITECTURA, aunque mucha gente crea que no.

    De hecho es una arquitectura adaptada al entorno con una evolución muy larga y comprometida con las circunstancias, no debe ser tomada como algo de inferior categoría por que no la firme un arquitecto de renombre; la firman las personas y las circunstancias.

    Me enrollo……

  5. Maria Luisa, claro que no pasa nada por ver la catedral de Burgos si lo que te interesa es la catedral de Burgos. A lo que me refiero es a que si no te interesa la catedral de Burgos, no vayas sólo para fardar de que has estado en la catedral de Burgos. Si lo que te interesa es comer morcillas de Burgos, pues haz eso.

    Jack Kerouac es un lumpen porque es una persona que no tiene mayor interés que pasárselo bien, parasitar, fumar marihuana, sacarle el dinero a su honrada tía y hacer el ganso. Pero es un tipo que viaja sólo para ver lo que hay.

    Patricia, tu caso es totalmente distinto. Eres arquitecta, te interesa la arquitectura, por lo tanto está justificado que quieras ver cosas de arquitectura, es lo más normal.

    Tu misma das la clave:

    “He visto unos edificios de vivienda colectiva en un barrio perdido de Londres pero no he visto la torre de Londres. He estado en una biblioteca restaurada por Gaudí donde había un loco que le daba vueltas al edificio mirandose los zapatos y en el tiempo que estuvimos ahí dió cuatro vueltas….Pero también he flipado con el Caixa Forum de Bcn…”

    Por lo tanto eres de los viajeros que nos gustan. 😉

    Yo conozco a un chico que atiende a las siglas M.B. que trabaja para una compañía cafetera italiana y tiene que ir a juicios en distintos rincones del Estado Español. Se está haciendo un experto en encontrar los mejores bares en todas las ciudades. Porque lo que le interesan son los bares. Y yo me quito el sombrero. Seguro que mucha gente dirá “¿Has estado en todas esas ciudades y no has visto nada?”. Esa gente que dice lo que hay que ver y lo que no hay que ver, que va por la vida mirando por encima del hombro, es la gente contra la que voy a saco. Y mi amigo M.B. conoce muchos más bares que todos esos payasos.

    Conste que he dicho que nuestro tipo de viaje es el peor, así que si alguien se identifica con lo que yo critico no tiene que preocuparse ni argumentarme nada, porque ya he dejado dicho que somos nosotros los que viajamos mal.No somos viajeros, somos turistas, además de los malos. Aquí no hay discusión, los que nos critican tienen razón. Es el espiritu del oi, con nosotros no podrán.

  6. El pobre Kerouac falleció víctima de sus excesos.
    Y pienso que todo es oompatible, buscar los mejores bares, conocer cómo vive la gente y ver los monumentos. De hecho creo que el sitio más cutre del mundo puede ser interesante si tienes alguien que te lo ensena. Yo fui a Jaen convencida de que “no había nada que ver” y me quedé gratamente sorprendida de su barrio antiguo, de sus baños arabes, del castillo y de su catedral, así como de sitios increibles para tomar tapas. habia algo que ver.
    Pero a veces parece que eres como el farisieo de la parábola, “te doy gracias Señor poque no soy como esos publicanos”
    Da la sensación de que de lo que vas a presumir a la vuelta es de haber estado en la China y no haber visto los guereros de terracota, sino a los tios más cutres del pais, que ya se que no vas a la China.

    Y tampoco te hagas el conescendiente, “vale teneis razón yo soy el peor” es una trampa dialectica muy vieja.

  7. Desde pequeno se que tengo razon cuando pongo a mi madre nerviosa.

    Asi que punto para mi 😉

  8. Pues yo soy una mezcla de tu colega el abobado de los bares (salvando las diferencias joajoaojajoaoja) y el turista tonto que ve monumentos y soy bien feliz.

    Hay algo que sí que me gusta y es ir con alguien que conozca la ciudad e ir paseando y viendo cosas al tun tun, por ejemplo de Amsterdam tengo un gran recuerdo tal vez por ir con Thomas, un chico belga realmente majo que nos llevaba por la ciudad con un objetivo claro, y era llegar al blue dolphine coffee-shop (creo que se llamaba así), el plan era bajarnos del metro en el centro, ir a un super a comprar unas cervezas y llegar hasta el coffee para luego ir a un parque, nos costó muchisimo llegar al coffee, ibamos callejeando y aparecimos en la explanada de los museos, de ahí tiramos para un barrio residencial que no conociamos de nada pero que estaba curioso, hasta que llegamos a un bar lleno de modernos jaja y después de mucho andar y perdernos un par de veces llegamos al coffee y después al parque. Fue un día curioso y tal vez Amsterdam sea una ciudad que se presta a hacer ese tipo de turismo (o llamalo como quieras) pero hay otras ciudades en las que es más dificil perderse de esa manera, sobre todo si no conoces a nadie.

    Un abrazo 😉

  9. Desde pequeño juegas con ventaja porque tu madre no quiere hacer sangre. Una madre es una madre. Así que es como lo de Mafalda: “gane al ta te ti”

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