Redes de hospitalidad. ¿Qué son?

Desde Marzo estamos viajando alojándonos mayoritariamente en casa de gente que no conocíamos previamente. Muchos saben cómo nos lo montamos, otros no. Así que para ellos va esta explicación.

Las redes de hospitalidad son comunidades de ayuda entre viajeros. Actualmente la mayoría son ciberneticas, pero la pionera es una llamada Servas que existe antes de Internet.

Las más conocidas son http://www.couchsurfing.com y http://www.hospitalityclub.org . Nosotros utilizamos mayoritariamente la primera.

En el año 2005, tras los exámenes respectivos de la Universidad, Aurora y yo decidimos que nos habíamos ganado un viajecito a alguna parte. Así que nos hicimos con unos billetes de avión a Dublín. Cuando nos pusimos a buscar alojamiento nos encontramos con una coincidencia medianamente importante. Se jugaba en el estadio de Lansdowne Road un importante partido de rugby, así que todo lo que encontrábamos para alojarnos estaba completo. Tirando de Mister Google comenzamos a bucear en todo tipo de páginas y foros hasta que encontramos uno que hablaba de una página de alojamiento gratuito para viajeros.

Así es como conocimos couchsurfing, como una página de alojamiento gratuito. La idea principal del asunto es que personas con interés en viajar se hacen miembros de la página rellenando un perfil de manera gratuita. Una vez hecho esto, la página de Internet en sí misma sirve como punto de encuentro, todo lo demás queda en manos de las partes. Quieres ir un fin de semana a Atenas. Entonces buscas a miembros de la comunidad en Atenas mediante el buscador que lleva incorporado la página. Y vas enviando un mensaje a los que te interesan al leer el perfil, en el que explicas que vas a ir a Atenas estos días y que necesitas sitio para quedarte. La persona de Atenas, por su parte, no tiene ninguna obligación para contigo. Puede responder negativamente a tu solicitud si le da la gana, bien porque tenga otra gente, bien porque está de viaje, o bien sencillamente porque esos días no le apetece acoger a nadie. No hay obligación para con nadie, no tienes obligación de alojar, no tienes obligación de viajar. La página es la herramienta para poner en contacto a las partes, las partes se arreglan como quieren.

La pregunta principal que se hace la gente es acerca de la seguridad de la página. ¿Es seguro meterte en casa de un desconocido o meter desconocidos en tu casa?. Couchsurfing en concreto tiene distintos sistemas para intentar garantizar la seguridad. Un sistema es la autenticación mediante tarjeta de crédito. Al inscribirte en la página empleas tu nombre, mediante una operación puedes hacer ver que tienes una tarjeta de crédito con el mismo nombre, de manera que queda más o menos claro que tú eres tú y no otra persona con una falsa identidad. Este sistema esencialmente lo que garantiza es que la persona con la que vas es quien dice ser, lo que no indica que sea un buen huesped o anfitrión.

Los dos sistemas más importantes a mi juicio y a juicio de los usuarios más veteranos son en primer lugar las referencias y en segundo lugar los “vouch” (no se como se traduce esta palabra, ¿dar confianza?). Las referencias son simples. Cuando tu vas a casa de una persona o cuando tu alojas a alguien, tras la experiencia escribes una referencia en su perfil contando como fue todo. Además puedes clasificar la experiencia como “extremadamente positiva”, “positiva”, “neutral”, “negativa” o “extremadamente negativa”. Lo único negativo que puede tener el tema de las referencias es que mucha gente no se lo toma demasiado en serio y por vergüenza escriben siempre “extremadamente positivo”.

Nosotros nos tomamos las referencias muy en serio. Hay distintos criterios para saber cuando pones extremadamente positivo, cuando positivo y cuando lo demás. Hay gente que sólo pone extremadamente positivo a los que le han caído bien. Nosotros intentamos hacerlo de forma objetiva. “Extremadamente positivo” en general se lo ponemos a quien nos ha tratado como si fuésemos sus invitados, cómo si fuésemos como un pariente que viene de visita o un amigo de toda la vida. “Positivo” lo ponemos a quien nos deja el sitio para dormir y en general es agradable con nosotros aunque a partir de ahí no se preocupa mucho de nosotros. Cuando con alguien no conectamos demasiado bien, preferimos no poner nada en vez de negativo, porque es algo que muchas veces son malentendidos. Ponemos negativo o extremadamente negativo cuando pasa algo a nuestro juicio verdaderamente grave, como que el tipo utilice couchsurfing para venderte una excursión al desierto en vez de para alojarte o cuando un tipo te dice que te va a acoger y de repente llegas a la ciudad y te deja tirado.

El “vouch” es un sistema de fiabilidad. Los creadores de la página “dan confianza” a la gente que conocen personalmente y creen que son de fiabilidad absoluta. Entonces le ponen el “vouch” que se manifiesta con un símbolo. A partir de ahí, esta gente conocida personal de los creadores de la página van poniendo el mismo símbolo a otra gente que conocen personalmente y creen que son de fiabilidad absoluta. Y así se va creando una red más estricta de personas de confianza. Cuanto más gente te da su confianza, aparece un numero junto al símbolo en cuestión. No todos los usuarios tienen de inicio “vouch”, porque se tienen que haber encontrado con otra persona que tenga previamente tres “vouch”, que otras tres personas le hayan dado su confianza, de forma que ese usuario ya puede poner “vouch” a otros. Por lo tanto es dificil tener “vouch” y es difícil darlo porque hasta que tres personas no te lo han dado a ti, no puedes ponerlo a nadie. En general es de esperar que si una persona tiene “vouch” no va a ser un delincuente, y si ya tiene “vouch” 63, ya ni te cuento.

Si recibes una solicitud de alguien con un perfil medianamente completo, cierto número de fotografías y un buen número de referencias positivas, puedes estar tranquilo que se va a tratar de una persona de confianza. Cuando se empieza a usar la página, de todas maneras, es más complicado porque tienes que asumir que vas a tener que ir con gente sin referencias y acogiendo gente sin referencias y poco a poco irás haciendo que la gente te escriba a ti las referencias.

Con todo, couchsurfing o las redes de hospitalidad no son sólo páginas de alojamiento gratuito y entender la idea así es ir por mal camino. Cuando utilizas estas redes para viajar, lo enriquecedor y lo que busca la mayoría de la gente es conocer a otras personas y tener un enriquecimiento mutuo “anfitrión-huesped”. Cuando llegas a una ciudad y vas a casa de una persona que es de esa ciudad o que vive en esa ciudad desde hace años, esa persona te enseña la ciudad a su manera o te enseña simplemente cómo es su vida allí. Entonces la experiencia del viaje se torna auténtica, porque no te limitas a visitar las cuatro turistadas de la ciudad, sino que se convierte en una experiencia social, te implicas socialmente en una ciudad que te es ajena mediante el contacto con la persona local que te acoge.

Y cuando acoges a otra persona es igual de enriquecedor, porque permites a esa persona conocer de otra forma tu ciudad y aproximarse a ella de una manera más auténtica, porque tiene el privilegio de verla como un ciudadano. Igualmente al conocer sus puntos de vista y sus impresiones al experimentar cosas nuevas, aprendes como ven las cosas la gente de su nacionalidad y cómo son las cosas en su tierra.

Hay mucho debate al respecto de como debe ser esto de acoger, porque para mucha gente se limita a querer un sitio gratis para dormir y se desentiende de su anfitrión o incluso le exige tratamiento de hostelero. Igualmente mucha gente que acoge tiene en su cabeza la idea de “sitio gratis” y se desentiende de su huesped, esperando que este esté todo el día por ahí viendo monumentos, vuelva a dormir y no moleste.
Métodos de alojamiento hay miles, el nuestro es esencialmente tratar a los que vienen a Madrid cómo si fuesen familiares que están de visita o viejos amigos. En general no les llevamos a ver monumentos, porque a nosotros no nos parece la mejor forma de ver una ciudad, aunque si están muy interesados les indicamos cómo ir a verlos. Lo que hacemos es llevarlos con nosotros por ahí o enseñarles cosas no turísticas pero que pensamos tras haberles conocido que pueden ser de su interés. Imagino que sabéis que hay un país llamado Singapur en el que está prohibido comer chicle. Pues ahora imaginaos llevar de botellón a la plaza del Grial a dos chicas de Singapur. Algo tan cotidiano para nosotros, para ellas es una experiencia inigualable. Esto es un caso real que hemos vivido nosotros, las chicas de Singapur viajaron por toda Europa viendo todo tipo de museos y lo que más les gustó de todo el viaje fue hacer botellón en Madrid. Nos gusta mucho llevar a nuestros huespedes con nuestros amigos y sacarles a tomar unas cañas. Y lo que tenga que venir, vendrá. Por supuesto, si hay Cocido de mi madre, están más que invitados a comerlo. Algunos han conocido a mi abuela de Madrid e incluso uno conoció a la de Valencia.

Para mantener cierta calidad cuando somos anfitriones, pese a recibir cinco o seis peticiones diarias (Madrid recibe muchas visitas, por un lado, y por otro lado la página tiene un defecto y es que cuando eres veterano apareces siempre de los primeros cuando se produce una búsqueda) nosotros sólo acogemos un par de personas al mes. Eso nos garantiza poder seguir prestándoles atención y no aburrirnos y de paso hace que otras personas se involucren, ya que al rechazar nosotros la petición, esta se dirige a otro usuario de Madrid. Hemos conocido en distintas ciudades gente que responde positivamente a todas las solicitudes o casi todas. Para nosotros esto es un error porque estas personas que alojan constantemente no siempre tienen tiempo para dedicarte y además están “taponando” a otros y quitándoles la oportunidad de participar, aunque lo hagan inconscientemente.

Cuando somos nosotros los huéspedes, cómo es el caso en los últimos meses, lo que hacemos básicamente es ser muy respetuosos con la persona que nos acoge y sus horarios. Y nada que no diga el sentido común, mantener cierto orden en la casa, no quemarla ni destruirla y todo eso. Lo que nos gusta hacer es pasar el tiempo con ellos y simplemente dar vueltas por su ciudad o pueblo. En este sentido nos importa poco el hecho de que sea una ciudad muy turística, si nuestro anfitrión no va a ver monumentos, nosotros hacemos lo que hace nuestro anfitrión. A parte de esto, intentamos no marear mucho con las fechas de llegada y de salida.

El tipo de gente que encuentras en couchsurfing o en las redes de hospitalidad nosotros lo dividimos en estos porcentajes:

10% de gente que no se sabe ni para qué están metidos en la página. Cuando son huéspedes son un dolor de muelas y cuando son anfitriones o no te hacen caso, o te marean, o son raros, o te sientes incomodísimo

20% de gente “superguay” de la vida, especialmente en Europa. Son este tipo de gente hippycapitalista que te da sermones o que hace todo lo posible por dejar claro que viaja mejor que tú, de una manera más guay, que todo lo que hace es superguay y lo mejor. Son de estos tíos cuyo máximo logro en la vida es que hicieron una cosa de esta de “abrazos gratis” hace unos meses, que van a fiestas todo el rato, miran sólo por sí mismos, algunos se ponen hasta las trancas… en fin, gente super guay. Bastante cansinos.

60% de gente maja. La mayoría de gente que vas a encontrar te va a parecer simpática y agradable. Gente sonriente, atenta, gente que te ayuda si lo necesitas.

10% de cracks. No es posible hacerte amigo de todo el mundo. Es posible llevarte bien con un gran porcentaje, es posible que con un 60% de la gente te lleves bien y eso es genial. Pero además hay un 10% de gente que la vas a guardar contigo para siempre, que les puedes empezar a considerar parte de tus amistades. Esta gente no es sólo simpática y atenta cuando estás con ellos, es gente que tiene tus mismos gustos o tu misma forma de ver muchas cosas y se crea una gran conexión. En nuestra experiencia en couchsurfing, hemos hecho varios amigos a los que hemos visitado varias veces o que hemos estado nosotros en su ciudad y ellos en la nuestra o que sólo hemos estado una vez con ellos (siendo ellos o nosotros los anfitriones, tanto da) pero ha sido una gran experiencia.

Como veis, hay en total un 70% (60% de simpáticos más 10% de cracks) de posibilidades de que la experiencia de utilizar las redes de alojamiento sea positiva.

Los pros de utilizar este tipo de herramientas para viajar son básicamente:

1.No pagar por alojamiento, con el ahorro correspondiente
2.La posibilidad de conocer a personas de esa ciudad que además te enseñarán la ciudad de una manera mucho más interesante que lo que diga en cualquier guía Lonely Planet
3.Hacer del viaje algo más personal, basado en el conocimiento social más que en el conocimiento monumental

Los contras

1.Cuando viajas a largo plazo, a veces es un dolor de cabeza coordinarte con todo el mundo y supone cierta pérdida de independencia. Si tienes cierta decencia no quieres estar mareando a la gente con “llego hoy”, “llego pasado mañana”…
2.Es genial conocer gente, pero en viajes de largo plazo a veces es cansado ser amable y sonriente con todo el mundo

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~ por Antonio en junio 26, 2008.

6 comentarios to “Redes de hospitalidad. ¿Qué son?”

  1. He entrado en la página de Couchsurfing, no para enterarme de qué va sino para ver qué pone en vuestro perfil. Es muy emocionante ver que tanta gente de todo el mundo mundial piensa tan bien de vosotros. Me alegro de que os consideren buenos cocineros, y de que se conozca internacionalmente platos no españoles. Besos

  2. Por cierto, he visto tus fotos en la página de Aurora, tienes una pinta rrara rrara. Cortate el pelo, anda

  3. yo tambien entre pero no estuve mucho rato para que no la viera monica y tuviera malas ideas, aunque supongo que de mas mayor ra por se camino.

  4. Queria decir los platos no tan “turisticos” españoles

  5. Antonio el acontecimiento futbolistico del año es que la selección está en la final de la Eurocopa y juegan hoy a las 8.45 pm Zulu. Por si lo puedes ver o algo, el atleti antes o despues pilla la champions, nosotros en nuestra breve vida es la primera final que podremos ver.

    Un abrazo campeon que ya se os hecha de menos y voy a dormir un rato que estoy cansado.

  6. Tieta, ya verás cuando Mónica se meta a Maulets, ahí si que nos vamos a reir

    Maria Luisa, por supuesto no vamos a hacer platos turísticos. De hecho el adjetivo “español” únido a gastronomía sólo puede ser algo turístico. Paella Española y cosas así…

    Superpaguer, sin duda es un acontecimiento. Pero mi final favorita es un Atleti – Barcelona de Copa en el año 1996. Eso si que fue grande, dudo que vuelva a tener una mayor alegría deportiva en mi vida

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